Helado, gelato, ice cream, παγωτό, 冰淇淋

*Inspirado en este posteo*



Una cosa tan noble como el helado no podía estar exenta de polémica, aunque sabemos que el 99% de los inventos de la antigüedad vienen o de los chinos o de los romanos, esta disputa también se presenta en los helados.

Primera aclaración importantísima. El helado es rico todo, en cualquier forma y de cualquier calidad pero el artesanal, el “posta posta” es caro. Es como los vinos, para todos los días es “perdonable” un Nicoló pero de regalo o para darte un gusto y mimarte, andá a una heladería artesanal.

Dicho esto, un poquito de historia:

Primera versión aunque ambas historias pueden darse en paralelo…

Los chinos están convencidos que fueron ellos los que crearon el helado hace 4 mil años. Según ellos mezclaron hace tantísimo tiempo el arroz, especias, hielo, leche y crema.

Fue Marco Polo, el aventurero veneciano quien llevó esa receta al continente europeo en el siglo XII. Y que en el siglo XVI, se celebró durante un mes la boda de Catalina de Médici y Enrique II de Francia y cada día se sirvió un helado diferente.

Pero como obviamente no existían las heladeras ni mucho menos el congelador, lo que se hacía era subir a las montañas a buscar nieve que era enterrada en grandes pozos cubiertos con pajas.

Y si los chinos vamos a dar por válida esa historia y dejar de lado las peleas, elijo darle a oriente el helado y a occidente el sorbete porque los romanos mezclaban nieve, frutas y miel unos años después de la muerte de Jesús.

Cuentan que el emperador romano Nerón (que comenzó su gobierno en el año 68 de la época moderna) hacía traer nieve de los Alpes para que le preparasen esta bebida helada. Tal vez lo hizo inspirado en la antigua Gracia porque en la época de Alejandro Magno se enterraban en la nieve ánforas conteniendo frutas mezcladas con miel para conservarlas mejor y que se servían heladas.

Durante el reinado del Rey Carlos I de Inglaterra -coronado en 1626- un cocinero francés mezcló jugos de fruta con leche e inventó el helado. El Rey quedó tan fascinado que le dio una gran recompensa para que reservase su invento únicamente para uso de la mesa real.

Fue en 1660 cuando el siciliano Procopio inventó una máquina que homogeneizaba las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy conocemos. Abrió un bar en París donde, además de café, servía helados y logró que se masificara la producción. Durante muchos años los heladeros italianos guardaron celosamente el secreto de preparación de los helados, aunque como vendedores ambulantes lo difundieron por toda Europa y en 1700 cruzan el Atlántico y se empiezan a hacer populares en Estados Unidos.

Para el siglo XVIII, las recetas de helados empezaron a incluirse en los libros de cocina y en 1846, la norteamericana Nancy Johnson inventa la primera heladora automática.



En Argentina, como también había pasado en China, el helado vio la luz primero en la región de la Cordillera a través de las conocidas como "raspadilla" o "cremolada" (¿probaste en Cafayate el helado de torrontés?) y luego en la zona del Río de la Plata. Y fue un italiano genovés, Caprile, que en 1824 importó barras de hielo en aserrín que traía desde los Alpes. Hacia 1855, la venta de helados era habitual en cafés como De la Victoria, de la Armonía, pero fue el Café del Plata el primero en incluirlos en el menú, servidos en copas alargadas como barquillos. El viejo Teatro Colón podía conservar mil toneladas de hielo para proveer a restaurantes y cafés.

Así y todo, la primera heladería se abrió en la Ciudad recién en el siglo XX. Era 1902 cuando se abrió El Vesuvio ¡QUE SIGUE EXISTIENDO! y en 1909 abrió Saverio (¡que abajo está entre las recomendadas!)


TIP: según serias investigaciones (?), los heladeros siempre ponen más cantidad de helado arriba que abajo. Y abajo siempre va a ir el gusto más caro (cualquier chocolate o helado con frutas secas) y/o el más pesado (los cremosos). Arriba los más baratos y livianos, como son cualquiera de los de agua.

Mejores heladerías:

Este ranking se basa en los helados de vainilla. Porque es mi gusto favorito y porque creo que en la simpleza se encuentra la complejidad de un sabor.

Cadore: Av. Corrientes 1695 Primerísimo indiscutido:

Scannapieco: Av. Álvarez Thomas 10

Valence: Honduras 4699

Tufic: Guatemala 4597

Pondría acá a RapaNui porque sus helados son increíbles pero no me gusta su vainilla así que no cuentan. También me veo en la obligación de meter en el listado de helados increíbles a: Il Trovatore y Saverio

Mejores experiencias en heladerías:

Lamentablemente en ninguna de las cuatro atienden bien y eso debería ser considerado pecado porque uno va a heladerías a ser feliz. En Scannapieco una vez hasta lloré -bueno, se me llenaron los ojos de lágrimas- porque me hicieron el helado muy chiquito y desde ese día no dejo que me atienda esa persona. ¡Sí, así de profunda es mi relación con el helado!

Así que este ranking se basa en heladerías alternativas, donde no vas por el helado sino por la experiencia en sí:

Arkyn Helados: José Luis Borges 1997

Alchemy: Honduras 1923

Vía Flaminia: Urquiza 919, Acassuso


Cualquier heladería con hamacas como Antiche Tentazioni, Lucciano's del Rosedal, aunque los helados de ambos no me parecen geniales. Antiche bajó mucho su calidad y después de comer en Lucciano's siento morirme por un rato.

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